Capítulo II - Resumen
 

Reseña de la introducción y cambio del ganado bovino
en la Argentina

El ganado bovino no existía en América del Sur en la época precolombina. Sin embargo, las excelentes condiciones ecológicas de la región pampeana y regiones aledañas, favorecieron la rápida expansión del ganado introducido por los españoles a partir del siglo XVI. De esta manera, el ganado se difundió aprovechando el clima templado y la abundancia de pastizales. Al ganado que se multiplicó naturalmente y a sus descendientes, se lo conoce con el nombre de ganado criollo. El motivo principal para su explotación original fue el extraer el cuero y también para producir tasajo.

La incorporación de unidades frigoríficas en los buques de ultramar, en la segunda mitad del siglo XIX, abrió la posibilidad de la exportación de carne al continente europeo. A ello se agregó la introducción del alambrado y la implantación de la alfalfa. La conjunción de esos tres factores permitió el mestizaje del ganado criollo con razas seleccionadas, prácticamente, hasta hacer desaparecer el ganado criollo.

Los excelentes resultados conseguidos por el mestizaje, se explican genéticamente por la existencia de heterosis y por la adaptación de las razas utilizadas a las condiciones ecológicas de la región. Ello permitió su rápida difusión. No obstante, la réplica del modelo pampeano en la Provincia de Corrientes y otras zonas del litoral argentino comprendidas en la región subtropical, no produjo el mismo resultado debido a las diferentes condiciones ecológicas de la región. El ganado de esa zona dependió de la adaptabilidad que la persistencia de los genes del ganado criollo original otorgaba a sus descendientes. Cuando ellos fueron absorbidos por los de las razas introducidas, la productividad del ganado decayó y los rodeos perdieron sustentabilidad, puesto que los procreos no alcanzaban a satisfacer las necesidades de reposición de vacas. A raíz de ello, en la segunda mitad del siglo XX se recurrió en esa zona a la introducción masiva de Cebú.

En la actualidad, en la región pampeana y zonas aledañas, priman los ejemplares de la raza Angus para carne, y la raza Holando Argentino para leche. En cambio, en Corrientes y provincias linderas, predominan los derivados de las razas cebuínas en cruzamiento con las de origen británico.

A diferencia de países con evolución ganadera comparable, la Argentina participa sólo marginalmente como país exportador de semen, teniendo en cambio, destacada participación en la importación de ese material.

 

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